¡UNA ESPECIE EN PELIGRO BAJO TUS PIES!

Desde hace algunos años, verano tras verano se repite la misma historia en una de las playas más visitadas de la isla de Tenerife: Las Teresitas. Esta historia que circula de boca en boca entre los bañistas es la de pequeñas mordeduras en los pies que sufren los usuarios de la playa al introducirse en el agua para darse un refrescante chapuzón. Detrás de estas mordeduras, que por lo general no revisten mayor importancia, hay un protagonista, el comúnmente llamado Angelote (Squatina squatina).

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Photo: Jaime Ezequiel Rodríguez Riesco

Para muchos y especialmente para los que han sufrido su mordedura, es simplemente un incordio de pez que perturba sus tan ansiadas vacaciones y para la que las autoridades no han tomado medidas de control adecuadas. Pero nada más lejos de la realidad, ya que esta especie, en peligro crítico de extinción en Europa, ha encontrado en Canarias una oportunidad para su supervivencia dado que es uno de los pocos puntos donde se mantienen sus poblaciones. ¿Quíen es el Angelote?

 El Angelote pertenece a la clase de los condrícteos al igual que el resto de tiburones, pero tranquilos, no os dejéis llevar por vuestros miedos y visiones “spielberianas” sobre lo que son los tiburones. Entre ellos el Angelote es un animal tranquilo perteneciente a la familia Squatinidae, que se caracterizan por tener el cuerpo plano y amplias aletas pectorales, que lo hacen similar a los chuchos y rayas. Su comportamiento también es similar, dado que suelen enterrarse en la arena camuflándose perfectamente con el fondo, donde aguardan pacientemente a que un pez pase cerca de su boca para comérselo con un fugaz movimiento de mandíbulas.

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Photo: Jaime Ezequiel Rodríguez Riesco

La merma de sus poblaciones en Europa ha hecho que se considere esta especie en Peligro Crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).  Para hacernos una idea de la gravedad de su situación, el angelote tiene la misma categoría que el famoso Lince Ibérico, que por ser un animal terrestre emblemático de las campañas de sensibilización es más conocido que nuestro angelote. Además el angelote también está protegido por el Gobierno Británico y figura en el anexo 3 del Convenio de Barcelona para la protección del medio marino y de la región costera del Mediterráneo, como especie cuya explotación debe estar regulada.

El deterioro de su población en Europa se debe fundamentalmente a la pesca de arrastre demersal, siendo una especie que  apenas se explota comercialmente, pero que aparece como “bycatch” acompañando a otras de mayor valor económico. Esta situación ha provocado que sus poblaciones se reduzcan drásticamente en el Mediterráneo y que esté extinto en el Mar del Norte, encontrándosela sólo en aquellas áreas protegidas de la actividad pesquera como son las reservas marinas.

En Canarias gracias a la prohibición de artes de pesca de arrastre, sus poblaciones se han mantenido sanas y es una de las especies de tiburones más frecuentes de nuestras costas para deleite de buceadores. En algunos lugares, son especialmente comunes de avistar en ciertas épocas del año tal como ocurre en la playa de Sardina en la isla de Gran Canaria y en la playa de Las Teresitas en Tenerife. La confluencia de bañistas en estas dos playas provoca que sea en ellas donde se han registrado mordeduras de poca gravedad de estos animales, si bien siempre se han producido tras pisar de forma accidental a los angelotes.

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Photo: Jaime Ezequiel Rodríguez Riesco

En las Teresitas la mayoría de avistamientos de angelotes son de crías de aproximadamente 30 cm de longitud, que se encuentran muy cerca de la orilla. Esto hace sospechar que la playa puede ser una zona de cría y refugio para esta especie, donde las hembras vienen a parir. Se trata de una especie ovovivípara, esto quiere decir, que pone huevos, pero que permanecen dentro del cuerpo de la hembra hasta que el embrión está completamente desarrollado. El motivo de la elección de esta zona como área de cría sigue siendo desconocida, pero podría deberse a la mayor disponibilidad de alimento, la tranquilidad de sus aguas, la coloración de sus fondos ideales para mimetizarse con el entorno, etc.

Ahora bien, ¿Qué podemos hacer para evitar este problema?

La gestión de este tipo conflictos no es fácil y debe estar basado en el profundo conocimiento de la bioecología de la especie que se intenta conservar y del conflicto que se genera en situaciones localizadas por el uso que los seres humanos hacemos de su hábitat. En la actualidad se están llevando a cabo diversos estudios científicos para valorar las épocas de mayor presencia de esta especie, su dieta, zonas de mayor abundancia dentro de la playa y otras cuestiones que conjuntamente con la divulgación de toda la información disponible y la concienciación de los usuarios a través de recomendaciones sencillas servirá para minimizar futuras interacciones negativas y poder convivir con estos espléndidos animales.

Para más información visita nuestra pestaña de proyectos y descubre nuestro proyecto referente a el Angelote en Las Teresitas

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